Tengo envidia de Belén Esteban
Lastimita de mí. Cinco años de carrera y dos de doctorado para no tener un chalé en las afueras cuyo jardín llenar de enanitos del bosque. Lo dijo el otro día un señor con tirantes en la tele y no se le cayeron más pelos de la cabeza porque el pobre es una bola de billar. A partir de ahora habrá que olvidarse de cursos de CCC si uno quiere triunfar en la vida y lanzarse como los maletillas antiguos al ruedo de la ordinariez y los lugares comunes, los tirones de pelo de portera o las coreografías de todo a cien. "Belén Esteban es un modelo a seguir", sentenció su compañero de cadena con la rotundidad del que enuncia el teorema de Arquímedes. Como se enteren mis alumnos me quedo sin parroquia.
El teorema de Arquímedes pasado por Tele 5 dice así: combine usted unas mecha a lo pollo con una dicción de Vallecas y agregue una etiqueta de Anís del Mono por graduado escolar. Ponga también en la coctelera una tierna hija con padre ausente, algún óbito que provoque la lágrima fácil y, lo más importante, enorgullézcase de sus orígenes proletarios aunque usted ya no recuerde lo que vale un billete de metro de tanto coger taxis.
¿Qué triste vida de hipoteca a treinta años nos espera a los tristes licenciados universitarios si ni siquiera salimos en ningún santoral y nos quita el perejil la defensora del palito de merluza y las portadas de Interview con sfumatto? Fabríquese usted una vida a base de atracones delante de unos folios, busque el coche más baratito después del de la Barbie, visite los supermercados que más pronto asaltan los mendigos de la calle con tal de llegar a fin de mes para que ahora le venga una madre geriátrica que ni siquiera escribe sus propios libros a venderle a Belén Esteban como la más digna heredera de la Virgen María. Pues estamos buenos...
¿Ella un modelo a seguir? Un modelo es mi madre






alejandrita dijo
Hola!! Tienes toda la razón del mundo!!! El mundo al revés, parece mentira... En fin, habrá que tener esperanza en que todo vuelva a ser como debe y como ha sido siempre. Y tú sigue inculcando a tus alumnos lo que siempre nos han dicho: que hay que esforzarse para ser lo que queremos.
Un beso.
7 Diciembre 2007 | 01:30 AM