Mándame Gaspar el pasamontañas que te pedí. Holgadito, bien discreto. Será el lunes a las cinco: rehenes, amenazas y el dinero en billetes usados. Persecución, atajo y Benidorm esperándome desde sus rascacielos ("¿crees que me reconocerán entre esos adorables viejecitos?"). Te doy la dirección para el envío: Geriátrico Los Olmos, cama cincuenta y cuatro. Recuerda al mensajero que pregunte por Antonia: soy la del tacataca y la cadera de plástico