Te ponen esa bata aséptica
con el culo desnudo
y olvidas lo que fuiste
antes de rellenar el impreso de entrada
de cualquier hospital.
Eres uno de tantos espectros silenciosos
que seguirán horario
hasta para dormirse,
que regirán los días
por el ir y venir de enfermeras
armadas de instrumentos de tortura:
una sonda, tu cepo,
el modo silencioso de robarte
la energía vital.
No hay marca de bombones
que pueda aligerarte el olor
a limpio embotellado,
ningún tubo de ensayo
tus ganas de escaparte.
Sostiene la leyenda
que hay médicos malsanos
que juegan a cambiar tu esqueleto
por tubos de lavabo,
que regalan tu sangre a vampiros
a modo de presente.
En aquellos momentos
que vuelves a los quince
en las manos de otros,
tan sólo te consuela
que un día, piadosos,
un alta que celebres delante de un filete
con papas
que en nada te recuerde
al rancho de hospital.




Ten mucha salud¡¡¡¡y muy buen dia¡¡
Es cierto: cuando te encuentras con esa realidad, es como si dejaras tu vida fuera...y lo que la llegas a añorar...
Besos
Que me lo digan a mí giverny. Desde Septiembre hasta aquí he pasado dos veces por quirófano y estoy empezando a aborrecer el color verde
Es bellísimo, tiene fragmentos muy buenos, como el de:
ningún tubo de ensayo
que pueda contener
tus ganas de escaparte.
Suena a poesía maldita. Muy bello.
Es un mundo paralelo, una vida en suspenso...una realidad alternativa que nunca se escoge...
Qué no tengas que volver!! Un beso Anabel
Tu vida se para, es un tiempo en paralelo.
Saludos a tod@s
Dime como te encuentras, lo superastes? yo tambien sé de esto un poco.
En mi blog en ¡¡Valio la pena¡¡ lo explico, si te interesa.
Un abrazo y felices pascuas.
Un beso Mercedes.
No te preocupes, Mercedes. Mis dos operaciones han sido un paseo en comparación con lo tuyo (muñeca y tabique) pero la sensación es la misma.
Sigue tan tierna