Esta es la pinta que se le ha quedado a mi pobre amiga la ecológica después de seguir al pie de la letra sus preceptos de no atentar contra el planeta esta navidad. Ya sabéis: nada de abetos, envoltorios en los regalos, prohibido el pavo...parecía el catecismo postmoderno.

Yo ¿qué queréis que os diga? no tengo nada en contra del padre Mundina pero, tengo que confesarlo, me sigue convenciendo más la morcilla de Burgos