Bien mirado mi verdadera inocentada del día va a suceder el 29 de Diciembre cuando descubra que mi suegra sigue ahí, controlando la orquesta desde su sillón y organizando el "Mira quién baila" de todas las navidades. No conozco alimento más dañino para mi hígado que ver sus patas de gallo afónico aderezando todas las salsas...