Lo suyo nunca fueron los cantos regionales;
ellos leen suplementos, conocen las añadas
y nunca mancharán sus pies de albero
en una romería.
Cuando llegan las fiestas locales
toman camino opuesto
no sea que un cohete perdido
surque su panteón
tibetano.
Practican diez idiomas
que nunca lograrán dominar
antes que conservar el acento
que oyeron a su madre.
Son intelectuales que ejercen como tales
hasta estando en pijama
cuyos hijos parecen
sacados de formol,
eternos estudiantes de colegios privados
que no tienen amigos en el barrio.
Árboles sin raíces, insulsos condimentos
que nunca alegrarán un menú
con sus caras de acelga
parecen provenir de un linaje
de seres anodinos
que no saben llorar,
que no comen sardinas porque huelen a costa,
que ven codificada la vida por gusto
con tal de no tener
que ir al oculista.




Muy bueno Anabel, sobre todo la foto. Impresionante umbral, mortal y rosa, peludo y caNIJO. Feliz año nuevo
Buena descripcion de el intelectual que nos toca soportar¡
Buena noche Anabel...
Lo suyo, entonces,
seria PERDERLE EL RESPETO A LA VIDA
Salu2
"Es la antigua postura ambigua del hombre que conoce la belleza y sus redes"