Con todos mis años de dependienta eficiente en El Corte Inglés lo reconocí nada más verlo. Él era el típico cliente difícil, y el mío el mostrador de la agencia de viajes. Me costó complacerlo pero, finalmente, picó. Quería una aventura exótica a la par que urbana (nada de pedigüeños descalzos tras de si). Sin nada de guías ni grupos organizados y, menos que ninguno, los de adolescentes barrillosos y onanistas. El precio debía ser competitivo, sin caer en la ordinariez del Inserso...
No lo dejé seguir. Tenía justamente lo que buscaba aquel señor. Amablemente, lo mandé a la tercera planta: "Pregunte por Librería, caballero, sección LITERATURA DE VIAJES"




Ja, ja, hay gente para todo. Lo mejor que podía hacer era quedarse en casa viendo uno de esos canales de viajes en los que el presentador hace, indefectiblemente, el chorra todo el rato. Beso.
Iñakito.
Se acabaron los viajeros...
Muy buen post¡¡
Buena tarde Anabel
UN 7!! perdona mi mania de numerizar (existe el verbo?? creo ke no) las palabras, pero un 7 es un 7, un saludo!!!!
Jajajaja, buenísimo, no se le ocurriría a nadie mas que a ti, muy ingenioso y divertido tu post.
Un abrazo lleno de cariño.
Tartacha.
¡Muy bien!. La mejor aventura está en nosotros mismos, eso lo sabemos los que tenemos el vicio de leer.
Abrazos y hasta pronto.
¿No quería un viaje baratito? Pues ale! A comprarse un buen libro y a viajar...
Que pases un buen finde!!!
La mejor recomendación. Así, además, le ahorras a alguien tener que atender al típico turista exigente que no tiene ni idea del suelo que pisa, jeje
Feliz fin de semana!
Dificil de complacer son muchos....algunos hasta lo hacen para toca las narices....jiji...
Y que tenga un buen viaje jejeje
Un abrazo