A mitad de semana TUS PIES comienzan a plañir
por un jueves promesa de otros cielos sin nómina. EL SUEÑO va ganando la batalla a tus sábanas recien abandonadas por cotizar a Hacienda. EL CESTO DE LA ROPA YA USADA rebosa en el trastero añorando tus ganas de volver para quedarte. LOS VAQUEROS GASTADOS van contando las horas del fin de tu secuestro por todos ignorado...¿Quién será en estas frías mañanas sin azúcar
el defensor del pueblo que logre negociar tu rescate?