
“PERFOPOETA ES MI MADRE”, me entraron ganas de contestar la otra noche en un bar a uno de esos seudopoetas que pretenden validar la calidad de lo que escriben en función del número de escándalos públicos que son capaces de montar en 10 minutos. Que ¿qué es un perfopoeta? (me cago en la dichosa palabrita) la broma consiste en hacer creer al público que lo de menos es el texto. El sujeto en cuestión puede afeitarse en escena mientras perpetra uno tras otro sus ¿epatantes? poemas, hacerse la prueba del embarazo con testigos o robarle las ceras Manley al hermano chico para travestirse de protozoo si es necesario.
¿Y eso no lo inventó ya Tele 5 y con más medios que ir sacando objetos de kutre-luxe de una bolsita de supermercado?
Os pongo en antecedentes. Me gusta la poesía sin aditivos ni declamadores travestidos de concursantes de programa de cazatalentos. En algo tenía que ser clásica.
La otra noche ("hoy quiero confesar"), dejándome llevar por mi curiosidad morbosa, asistí camuflada a una sesión perfopoética (y digo camuflada porque iba vestida de manera corriente sin arrepentirme de ello). Uno debe ir a esos lugares arreglado como si te fuera a descubrir Almodóvar a la primera cerveza. Pasada una media hora en que el garito se llena de piercings, teñidos imposibles, senos sin sujetador y braguetas contestatarias aparece un fulano ataviado de manera extravagante que parece haberse tragado de una sentada todos los capítulos de
Cuando iba de vuelta a casa saqué tres ideas en claro:
a) mi madre sí que es perfopoeta cuando se pone su bufanda del Sevilla y le grita al televisor como si pudiera escucharla.
b) Yo misma podría ser perfopoeta cuando me olvido quitarme las zapatillas y bajo a la calle paseando la copla de mi bolsa de la basura como si llevara unos Manolo Vlanic.
c) Perfopoetas son, si me apuras, mis alumnos de 3º cuando son capaces de provocar un incendio con víctimas, un atraco a las una y diez con tal de no escuchar otra clase sobre El Quijote.
Definitivamente el mundo que piso es un espectáculo que a veces no necesita luces de neón.




Simplemente dar el cante, ser lo más de lo más....pero¿lo más que? volverán de donde surgieron: de la nada, sus cinco minutos de ¿gloria? como decía Warhol y finito:-)
Besos!
Ser lo más cutre!! Jajaja!!
No he visto nunca un espectáculo de éstos; una vez fuí invitada, pero me sonó un poco raro...y ya veo que es raro, raro...de narices!!
Menos mal que no fui, por que si me siento tan tranquila con mi cerveza, y empiezo a ver a toda esa gente entrando...me quedo muerta!!
Besets!!
Que conste que he puesto una foto medio normalita porque no quiero pelearme con nadie. Los había peores
Han convertido algunos cafes en circos cutres
y digo cutres porque la cabra y las trompetas al menos son divertidas¡
Buena tarde Anabel
jajajajj...me ha resultado muy divertido...Hay cosas que no son "arte", por mucho que se empeñen pero nos perdemos en la subjetividad de las emociones.
Un beso, Anabel .
Pues, como serían los peores...
Es posible que no tengan ningún mérito; pero al fin y al cabo, no deja de ser sino una forma de jugar con la poesía, o con lo que los performances del verso entiendan por poesía.
Un besito :)
Lo peor es que han llenado la ciudad de carteles...
Ayer en una fiesta reggae le pregunte a dos canorras "¿Para que habeis venido ustedes aqui ?", a lo que me contestaron "esque nos creiamos que era una fiesta de reggeton"
Eso si que es arte.
Hola a todos, soy Antonio García Villarán, el Cangrejo Pistolero, uno de los organizadores de los ciclos de Perfopoesía que tanto despreciáis.
Me gustaría que fueseis algún día sin camuflaros, allí no nos comemos a nadie. Y por lo que he leído arriba veo que sólo has visto una de las noches, concretamente la de los Chichimecos, dos chicos que llevan una revista de poesía en Huelva y que trabajan duro por este arte.
Acabamos de realizar el I Festival Internacional de Perfopoesía de Sevilla, el cual hemos llamado LA REVUELTA SUREÑA. En esta ciudad nadie parece hacer nada por la poesía. Nosotros pretendemos sacarla de los salones de flexo y botellita de agua. No vamos en contra de nadie, más bien queremos añadir algo de color al panorama poético. Tampoco obligamos a nadie a que le guste lo que hacemos, faltaría más.
Sabed que no sólo llevamos dos años realizando este ciclo semanal de poesía en Platea, también hemos empezado con otro mensual en El Perro Andaluz. Nos interesa mucho la poesía, la buena poesía, pero también nos gusta divertirnos en los recitales.
Cada vez que salimos recitar lo hacemos habiendo ensayado mucho, tanto lo que vamos a decir como la manera de decirlo. Nosotros respetamos mucho al público que viene a vernos, y no nos gusta ofrecerles algo de mala calidad o que no esté ensayado previamente. Lo que sí que criticamos es a los poetas que se sientan en la silla, se ponen a leer para ellos mismos y ni siquiera se han permitido el lujo de prepararse el recital. Muchos no sabe proyectar la voz, no la modulan, realizando aburridos y monótonos recitales que dormirían a un payaso hasta arriba de speed.
En fin, lejos de encajar mal la crítica, la agradezco y espero veros y hablar de lo que queráis si os apetece.
Todo esto de la perfopoesía, dentro de que es una realidad, no deja de ser algo que todavía está, por que no decirlo, en periodo de experimentación.
Nosotros, -los implicados en este proyecto-, somos críticos con nosotros mismos y sabemos que estamos aprendiendo.
Además, eso de que maltratamos los textos no es cierto. ¿O es que como profesora eres de las que fomenta que la poesía es rima, armonía, amor y dulzura de la palabra?
Lo malo de las críticas que se ven por aquí es que no aportan ningun tipo de propuesta. Respecto a lo que dices de mí, eso de que "confieso ponerme como una moto con mis quinceañeras sin alfabetizar", creo que no te enteraste de nada, por que eso lo dije como introducción irónica para un texto que no decía precisamente nada de eso.
Por cierto, ¿quién dice que no es perfopoeta alguien que se pone una bufanda del Sevilla y le grita al televisor?
Podría ser una performance poética cojonuda...
En fin, gracias por hablar de perfopoesía.
Todo sea por mejorar...siempre.
Por cierto, yo también soy del Sevilla.
Si voy a un partido de fútbol, probablemente, lo que vea en el transcurso del partido sea un deporte llamado fútbol. Si voy a un carrusel de coros en Cádiz, hay un alto índice de posibilidades de que que me encuentre a coristas cantando tangos. Si me dirijo a un concierto de Extremoduro, probablemente vea a Robe -el cantante- cantando rock transgresivo. Si voy al cine, existen un alto índice de posibilidades de que vea una película. Pues bien, si voy al primer festival internacional de perfopoesía de Sevilla "La revuelta sureña", lo lógico y normal es que escuche y contemple perfopoesía, es decir, a personas que recitan e interpretan su poesía mediante uan intervención, entiéndase por intervención todo aquello que pueda intervenirse haciedo uso y acopio de los elementos y materiales que uno desee. Pero no queda todo esto aquí, sino que además durante estos cuatro días han ido sucediéndose la presentación de editoriales independientes, revistas, colectivos y asociaciones culturales, literarias, plásticas y de agitación en general que vienen desarrolando diversas actividades a lo largo y ancho de la península. Han asistido poetas y perfopoetas de toda España y parte del extranjero, ha servido para ser un foro de interactividad entre creadores que han colaborado de muy diversa forma en el festival. Ocurre que, como en todos los festivales, habrán cosas que han podido mejorarse, como todo en la vida, pero el nivel que se ha ofrecido ha sido muy alto, se ha conseguido que Sevilla, Andalucía, España, sea durante esos días un referente sociocultural, y en este caso poético. Todo esto no es más que el desarrollo del germen poético que está sucediéndose en la ciudad y que está aunando a poetas y creadores de todo corte, clásico, contemporáneo, modernista, postmodernista y todas las variantes posibles-que son muchas- que nso ofrece la poesía. Querida amiga, esperemos que la realidad siempre supere la ficción, de lo contrario, estaríamos ante un grave problema creativo.
Saludos.
Nacho Montoto
Hola Anabel:
Por la entrada que dedicas en tu blog, la perfopoesía te ha “tocado”, aunque no sea muy positivamente, dados los prejuicios que manifiestas y que mezclas… No obstante, celebro tu oportuna opinión, porque esto nos permite debatirlo.
Para empezar, juzgar una actuación (perfopoética) por la ropa que los espectadores visten poco o nada tiene que ver con la perfopoesía. “Piercings, teñidos imposibles, senos sin sujetador y braguetas contestatarias” se ven en todas partes, incluso en la ínclita Universidad.
Claro que la perfopoesía puede no gustar, no eres la única, pero menospreciar las actividades que hacen los demás sin conocerlas, quedarse tan solo en lo anecdótico, en el espectáculo, y verlo con “curiosidad morbosa”, con la misma con la que se ve el Tomate, refleja una apertura de miras un tanto pobre. Se necesitaría una curiosidad más sana para ver que el trabajo de esos “perfopoetas” (“perfobasura”, que es lo que sugieres en tu conclusión b) es bastante más extenso e importante. Ni siquiera los mencionas, pero supongo que entre ellos se encuentran M. Arana, M. González Mairena, y A. Villarán. Date una vuelta por internet y juzga la actividad literaria de estos “protozoos”, que han organizado multitud de actividades, recitales, ediciones de poesía, revistas, etc.
Desconozco cómo explicas literatura a tus alumnos, a los que llamas “perfopoetas” cuando lo que quieres decir es “delincuentes” (¡qué burdo emparejamiento!). En cualquier caso no sé cómo se podría dar literatura española obviando el lado lúdico, gamberro, escénico, obsceno, ya sea en el Poema del Mio Cid (cantado, recitado e interpretado por juglares), en los sonetos burlescos de Quevedo, o en la vanguardia literaria. No caigas en la trampa, no estoy comparando nada con nada, sólo estoy reivindicando el lado heterodoxo de la literatura y su vivencia, que siempre se trata de obviar…
Y acabo celebrando nuevamente tu entrada, que nos da lugar para hablar de estas cosas. Sólo te digo que todos estamos en el mismo escenario: tú, ellos, los perfopoetas, o yo mismo, y que sería más provechoso tener una visión más amplia y eliminar el menosprecio.
Bueno, perfopoetas, vaya la crítica que os hice en su momento por la publicidad que os habéis dado en esta página (yo no quise voluntariamente nombrar a nadie).
No voy a enzarzarme en discusiones bizantinas pq creo que alguien que busca hacer espectáculo tiene que saber aceptar las opiniones contrarias. Cuando se busca el humor es fácil desplazarse de lo sublime a lo grotesco, rara vez se llega un término medio. A lo mejor tuve la mala suerte de ir la noche menos mágica de vuestro festival.
Por supuesto que me gusta la vanguardia, la buena vanguardia; no me parece ético sin embargo que critiquéis a los poetas de flexo y botellita de agua entre los que habría que incluir a todo el siglo XX literario.