A VECES EL ARTE, COMO MUCHAS OTRAS COSAS, SE CONVIERTE EN LA EXCUSA PERFECTA PARA AÑADIR NUEVOS NOMBRE S A LA AGENDA ( a nadie le amarga un dulce)
El poeta se rasca la perilla ;
ensayó ante el espejo
su pose de galán venido a menos.
Rechaza la botella de agua,
burgués estereotipo del artista casposo,
y pide un cola-cao “bien cargadito”
que no sea de oferta .
Revuelve sus papeles robados al hermano pequeño
y perpetra el poema con que siempre lo aplauden:
“ME PICA UN GENITAL”.
No piensa tolerar a quien cuestione
su verbo incontenible
en triste suplemento cultural;
las nenas sin sostén
nunca querrán pisar el asiento trasero
sin su laurel de Apolo.




Buena tarde Anabel¡¡
Triste imagen de alguien que si debe llamarse de alguna manera, no es precisamente de poeta.
Bienvenido este humor, para mí, matinal.
Un abrazo.
Los hay JOTA. En su última versión ¿postmoderna? los he visto abominar del flexo y la botella de agua como si fuera nitrato sulfuroso.
Habrá que pasarse al Biomanán
Anael un abrazo.
Mercedes.
Yo conocí a uno, incluso ha publicado, que dirige una tertulia poética en Bilbao, que se cree Garcilaso. Bueno, y si lo lees, te caes de espaldas, por no decir de culo. Vanidad de vanidades...Besos, amiga, gran post.
Iñakito.
Buscando una imagen de la soberbia, me encontré con la que has publicado en esta entrada. Desde mi punto de vista, ninguna otra podría ser más perfecta. Quería pedirte que me autorizaras a usarla. Por favor, dime si quieres que haga referencia a tu blog o a tu nombre. Mi correo es el siguiente:
Franziska34@gmail.com
Es para un trabajo que voy a publicar sobre los pecados capitales: nada serio, por supuesto.
Entretanto, aprovecho la ocasión para saludarte muy cordialmente.